Historia
Los años pasan, el recuerdo queda: el inolvidable “Holanda de la C” sigue siendo el equipo más destacado de la historia de Villa Dálmine y hoy se cumplen 45 años de la coronación de esa campaña de 1975 que le valió al Violeta el ascenso a la Primera B, por entonces, la segunda categoría del fútbol argentino.
Fue un sábado 13 de diciembre, en Adrogué, donde superó 2-0 como visitante a Brown con un doblete de una de sus grandes figuras, Miguel Benítez, y ante la presencia de una multitud de vecinos de nuestra ciudad que siguieron fervientemente al equipo durante toda la temporada. Y a ese último cotejo especialmente.
“La hinchada nos acompañó a todos los lugares que jugábamos. El equipo transmitía confianza, buen fútbol y la gente de Campana tiene buen paladar en ese sentido. Sabe elegir los equipos a los que acompaña”, señaló tiempo después Benítez en diálogo con FM Radio City, recordando aquella última fecha.
Es que El Porvenir nunca aflojó y todo se definió en la jornada 38, a pesar de la enorme campaña de Villa Dálmine, que ganó 28 de los 36 partidos disputados, empató 4 y perdió los restantes 4. En la segunda rueda, el equipo fue una máquina: después del encuentro que se le dio por perdido ante Argentino de Quilmes por incidentes, cosechó 15 victorias y 2 empates (3-3 con Argentino de Rosario y 0-0 con El Porvenir, los únicos rivales a los que no pudo vencer en ese campeonato).
En esa racha de 17 juegos invicto ganó el clásico ante Defensores Unidos en Zárate por 2-0 y concretó las dos máximas goleadas en la historia del club: 10-1 a Villa San Carlos como visitante y 11-4 a Deportivo Riestra como local. Sí, el Holanda de la C tenía un tremendo poder de fuego: marcó 113 goles en 36 encuentros (promedio de 3,14 por encuentro).
“En aquel tiempo no era tan complicado convertir goles, ahora hay mucha gente que defiende. El fútbol de antes era más libre”, matizó el propio Benítez esa característica. Lo cierto es que, en aquella campaña, Horacio Lobos marcó 24 goles; Juan Alberto Martínez (máximo artillero de la historia Violeta) sumó otros 23; Pedro Bases convirtió 17; y Eduardo Oviedo, 14.
Sin embargo, los últimos dos, aquellos dos que definieron el ascenso en Adrogué, fueron obra de Benítez, quien terminó la temporada con 13 tantos: “Tuve la suerte de convertir esos goles, pero en el equipo había muchos jugadores que brillaban en la defensa y el mediocampo para que los que teníamos que llegar al gol nos divirtiéramos. Teníamos una defensa y un mediocampo envidiable”, se desmarcó Miguel de cualquier mérito individual.
“No me acuerdo tanto de aquellos goles, pero sí de la alegría de la gente de Campana. No había ningún tipo de egoísmos en ese plantel, solo queríamos llevar a Dálmine a donde pertenecía, que era una categoría superior”, agregó en esa misma línea.
La base del equipo era la misma de la gran campaña de 1974, pero Roberto Rolando también sumó nombres que terminarían siendo fundamentales, como el gran Pedro Catalano, quien fue una garantía en el arco, y los atacantes Miguel Benítez y Eduardo Oviedo.
Aquel 13 de diciembre en Adrogué, el Violeta formó con Pedro Catalano; Ángel Comiso, Eduardo Quinteros, Carlos Alfredo Morales y Carlos Mansilla; Juan Carlos Kerle (Eduardo Oviedo), José Pedro Nanni y Carlos Alberto Vázquez; Pedro Bases (Roberto Sajama), Juan Alberto Martínez y Miguel Benítez. El plantel lo completaban Rubén Castillo, Daniel Rodríguez, José Velásquez. Mario Staffora, Adalberto Márquez, Juan Carlos Domínguez, Norberto Jendrulek, Jorge Pérez y Orlando Liendro.
“Esa tarde se coronó todo el sacrificio y trabajo del año y también el gran equipo que tenía Villa Dálmine”, contaba Benítez poco después del emocionante homenaje que los jugadores recibieron en 2015, en pleno campo de juego, con el Violeta nuevamente en la segunda categoría del fútbol argentino. En ese reconocimiento, Miguel, “el Beto”, “la Yegua”, “el Negro” y “Pancho”, entre otros, comprobaron hasta las lágrimas que el recuerdo no solo perduraba entre aquellos que ya peinan canas, sino que también había sido asumido como propio por las nuevas generaciones de simpatizantes Violetas. Sí: otro hito del inolvidable “Holanda de la C”.

Nota: Pablo Scoccia – La Auténtica Defensa.
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