Historia
Un día como hoy pero de 1961 y en lo que fue su primera participación en torneos de AFA, Villa Dálmine se coronó campeón de la Tercera de Ascenso tras vencer 4-2 a Arsenal de Sarandí en cancha de Boca Juniors.
Villa Dálmine ganó la Zona «A» con 42 puntos, producto de 21 victorias y una sola derrota en 22 partidos, con 80 goles a favor y 16 en contra. También clasificaron en esta zona Defensores de Almagro (29 puntos) y Justo José de Urquiza con (28 unidades). Por la zona «B» clasificaron para el Hexagonal Final: Arsenal de Sarandí (38 puntos), Fénix (35) y Estudiantes de Buenos Aires (31).
Por la Serie Final, las posiciones fueron: Villa Dálmine y Arsenal 8 puntos, con 4 victorias y una sola derrota (Villa Dálmine perdió con Fénix por 3 a 2). El Violeta en esta fase marcó 17 goles y le convirtieron 5. Las posiciones se completó Fénix con 7 puntos, Defensores de Almagro 3, Justo José de Urquiza y Estudiantes de Buenos Aires con 2. En la Serie Final, Villa Dálmine goleó a Arsenal por 4 a 1, siendo éste el único encuentro en esa instancia que el equipo de Sarandí había perdido.

En los partidos de desempate, Villa Dálmine le ganó a Arsenal por 2 a 0 en el encuentro de ida y por 4 a 2 en la revancha. En total, Villa Dálmine jugó durante el año 1961, 29 partidos, con 27 victorias y 2 derrotas, convirtiendo 103 goles y recibiendo solamente 23.

EL PLANTEL CAMPEÓN DE 1961
Oscar Coronel, Luis Masuelli, Eduardo Gutiérrez, Oscar Montero, Luis Cesáreo, José María Dopazo, Horacio Torello, Ricardo Monteiro, Ramón Moyano, Félix Chiarle, Rubén Borean, Carlos Godoy, Alberto Menéndez, Pedro Bellochi, Félix Prelato, Domingo Pepe, Jorge Chiller, Benigno Cordero, Arturo Zaffores, Alberto Pussino, Jorge González, Enrique Espinosa y Reynaldo Torres.

GOLEADORES
Luis Cesáreo 34, Oscar Montero 16, Horacio Torello 11, Ramón Moyano 8, Rubén Borean, Carlos Godoy, Pedro Belochi, Alberto Menéndez y Alberto Pussino 2 goles cada uno, Ricardo Monteiro, Domingo Alberto Pepe, Félix Chiarle, Félix Prelato y Stanich de Fénix en contra, un gol cada uno.
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Historia
Los años pasan, el recuerdo queda: el inolvidable “Holanda de la C” sigue siendo el equipo más destacado de la historia de Villa Dálmine y hoy se cumplen 45 años de la coronación de esa campaña de 1975 que le valió al Violeta el ascenso a la Primera B, por entonces, la segunda categoría del fútbol argentino.
Fue un sábado 13 de diciembre, en Adrogué, donde superó 2-0 como visitante a Brown con un doblete de una de sus grandes figuras, Miguel Benítez, y ante la presencia de una multitud de vecinos de nuestra ciudad que siguieron fervientemente al equipo durante toda la temporada. Y a ese último cotejo especialmente.
“La hinchada nos acompañó a todos los lugares que jugábamos. El equipo transmitía confianza, buen fútbol y la gente de Campana tiene buen paladar en ese sentido. Sabe elegir los equipos a los que acompaña”, señaló tiempo después Benítez en diálogo con FM Radio City, recordando aquella última fecha.
Es que El Porvenir nunca aflojó y todo se definió en la jornada 38, a pesar de la enorme campaña de Villa Dálmine, que ganó 28 de los 36 partidos disputados, empató 4 y perdió los restantes 4. En la segunda rueda, el equipo fue una máquina: después del encuentro que se le dio por perdido ante Argentino de Quilmes por incidentes, cosechó 15 victorias y 2 empates (3-3 con Argentino de Rosario y 0-0 con El Porvenir, los únicos rivales a los que no pudo vencer en ese campeonato).
En esa racha de 17 juegos invicto ganó el clásico ante Defensores Unidos en Zárate por 2-0 y concretó las dos máximas goleadas en la historia del club: 10-1 a Villa San Carlos como visitante y 11-4 a Deportivo Riestra como local. Sí, el Holanda de la C tenía un tremendo poder de fuego: marcó 113 goles en 36 encuentros (promedio de 3,14 por encuentro).
“En aquel tiempo no era tan complicado convertir goles, ahora hay mucha gente que defiende. El fútbol de antes era más libre”, matizó el propio Benítez esa característica. Lo cierto es que, en aquella campaña, Horacio Lobos marcó 24 goles; Juan Alberto Martínez (máximo artillero de la historia Violeta) sumó otros 23; Pedro Bases convirtió 17; y Eduardo Oviedo, 14.
Sin embargo, los últimos dos, aquellos dos que definieron el ascenso en Adrogué, fueron obra de Benítez, quien terminó la temporada con 13 tantos: “Tuve la suerte de convertir esos goles, pero en el equipo había muchos jugadores que brillaban en la defensa y el mediocampo para que los que teníamos que llegar al gol nos divirtiéramos. Teníamos una defensa y un mediocampo envidiable”, se desmarcó Miguel de cualquier mérito individual.
“No me acuerdo tanto de aquellos goles, pero sí de la alegría de la gente de Campana. No había ningún tipo de egoísmos en ese plantel, solo queríamos llevar a Dálmine a donde pertenecía, que era una categoría superior”, agregó en esa misma línea.
La base del equipo era la misma de la gran campaña de 1974, pero Roberto Rolando también sumó nombres que terminarían siendo fundamentales, como el gran Pedro Catalano, quien fue una garantía en el arco, y los atacantes Miguel Benítez y Eduardo Oviedo.
Aquel 13 de diciembre en Adrogué, el Violeta formó con Pedro Catalano; Ángel Comiso, Eduardo Quinteros, Carlos Alfredo Morales y Carlos Mansilla; Juan Carlos Kerle (Eduardo Oviedo), José Pedro Nanni y Carlos Alberto Vázquez; Pedro Bases (Roberto Sajama), Juan Alberto Martínez y Miguel Benítez. El plantel lo completaban Rubén Castillo, Daniel Rodríguez, José Velásquez. Mario Staffora, Adalberto Márquez, Juan Carlos Domínguez, Norberto Jendrulek, Jorge Pérez y Orlando Liendro.
“Esa tarde se coronó todo el sacrificio y trabajo del año y también el gran equipo que tenía Villa Dálmine”, contaba Benítez poco después del emocionante homenaje que los jugadores recibieron en 2015, en pleno campo de juego, con el Violeta nuevamente en la segunda categoría del fútbol argentino. En ese reconocimiento, Miguel, “el Beto”, “la Yegua”, “el Negro” y “Pancho”, entre otros, comprobaron hasta las lágrimas que el recuerdo no solo perduraba entre aquellos que ya peinan canas, sino que también había sido asumido como propio por las nuevas generaciones de simpatizantes Violetas. Sí: otro hito del inolvidable “Holanda de la C”.

Nota: Pablo Scoccia – La Auténtica Defensa.
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Historia
Sería imposible contar la historia de Villa Dálmine en AFA sin empezar por Domingo Pepe, estratega, entrenador y jugador del equipo campeón de aquel año debut de 1961. Y con él sería también imposible no recordar a su sobrino Omar y a aquel plantel que obtuvo el ascenso a la Primera B Metropolitana en 1996 con jugadores como Pablo Cappelletti, Sandro Velasco, Aldo Repetti y Ariel Giles. Sería también imposible repasar la historia Violeta y no detenerse en el histórico triunfo 3-1 sobre Racing Club de 1985 con triplete de Carlos Guerrero. O en jugadores como José Luis Schaer, uno de los diez futbolistas con más partidos en la historia de nuestro club y partícipe de dos ascensos, al igual que Rubén Darío Lergen y Néstor Sassone. Y si se trata de vueltas olímpicas, Matías Nouet estuvo en la última, en aquella gloriosa tarde de diciembre de 2014 en Ezeiza. Tiempo después, su hermano Francisco integra el plantel profesional, al igual que el juvenil arquero Diego Pérez Díaz. Años antes también deliramos con aquel agónico gol de Eduardo Lama para ganar un clásico sobre la hora. Son algunos de los nombres y apellidos que nos unen para siempre a Baradero y San Pedro, ciudades que nos han nutrido y nos siguen nutriendo de grandes jugadores, cientos de simpatizantes y mucho cariño. Y que, incluso, nos han sabido cobijar: el estadio Municipal de San Pedro vio brillar en 1975 al inolvidable “Holanda de la C”, mientras que Baradero supo abrirle sus brazos a Francisco Ramón Portillo, uno de los máximos ídolos de nuestra historia.
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Historia
El 24 de junio de 1961, el Violeta estrenó oficialmente su estadio de Mitre y Puccini. Esa tarde goleó 5-1 a La Paternal con tres tantos de Oscar Montero, el primer jugador del club en marcar por triplicado en AFA. El hito sería repetido por otros 31 futbolistas en los siguientes 59 años. Un repaso a goleadores y grandes actuaciones.

Hace más de 160 años, en 1858, H. H. Stephenson obtuvo tres “wickets” consecutivos en un partido de cricket disputado en Sheffield, Inglaterra. Los espectadores estaban tan impresionados por la proeza que decidieron realizar una colecta y comprarle un sombrero a Stephenson para celebrarlo. Allí nació la expresión “Hat Trick” (“el truco del sombrero”) que persistió con los años y llegó a otros deportes, especialmente al fútbol, donde la tradición se modificó: el jugador que convierte tres tantos en un partido se lleva como obsequio la pelota. Una situación que Lionel Messi y Cristiano Ronaldo transformaron en habitual en los últimos años gracias a su enorme capacidad goleadora.

El 24 de junio 1961, hace exactamente 59 años y poco más de 100 años después de aquella gesta de Stephenson, Villa Dálmine estrenó oficialmente su estadio de Mitre y Puccini. Luego de la fiesta de inauguración que realizó cuatro días antes con un amistoso ante Atlanta, el Violeta recibió a La Paternal por la sexta fecha del campeonato de la Tercera de Ascenso de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Y en ese primer encuentro en su nueva casa se lució Oscar Ismael Montero, quien anotó tres goles para el cómodo triunfo por 5-1. De esa manera, “la Yiya” se convirtió en el primer jugador de Villa Dálmine en lograr un “Hat Trick” en AFA.

Difícilmente Montero se haya llevado la pelota de aquel encuentro de enorme significado para la institución de nuestra ciudad. Y muy probablemente tampoco lo haya hecho el 19 de agosto de ese mismo año, cuando volvió a repetir el hito en la goleada 8-1 contra Porteño por la 14ª fecha del certamen. Sí: dos de los primeros tres “hat tricks” Violetas fueron logrados por “la Yiya”, un insider derecho que era “muy buen dribleador; individualista por excelencia; y un eficiente elemento para la eficaz delantera del Villa Dálmine de 1961”, según lo describió Héctor Taborda en un artículo publicado en La Auténtica Defensa tras la muerte de Montero en febrero de 2016.

Entre esas dos destacadas actuaciones, Ramón Moyano también gestó su propio triplete el 2 de julio de ese año, en la victoria 4-2 sobre Muñiz. “El Negro” era una de las figuras de aquel conjunto, con un importante pasado en clubes como Newells, River Plate y Lanús y el fútbol extranjero (jugó en Colombia y Portugal). Incluso, antes de arribar a Campana había participado de dos partidos de la Selección Argentina en 1957.

Posteriormente, siempre hablando de “Hat Tricks” en esa campaña de 1961, aparecería el gran goleador de ese certamen: Luis Cesáreo le marcó 3 tantos a 9 de Julio el 28 de agosto; ¡7! a Central Argentino el 2 de septiembre; y 3 a Ituzaingó el 14 de octubre. Así se convertiría en el único jugador Violeta en la historia de AFA en marcar por triplicado en tres ocasiones.

El cuarto y último en repetir esa marca durante aquella temporada inicial en AFA sería Rubén Boreán, quien el 11 de noviembre le anotó tres goles a Defensores de Almagro en el triunfo 6-1 del Hexagonal Final de dicho torneo.
Fueron los primeros cuatro jugadores en anotar “Hat Tricks” para el Violeta, dentro de un listado que está conformado por un total de 32 nombres en estos 59 años de historia de Villa Dálmine en AFA. Los restantes 28 fueron:

Rodolfo García: el 19 de mayo de 1962 le convirtió 4 goles a Colegiales en el triunfo por 6 a 0. En ese campeonato, “la Mona” marcó 14 tantos en 15 partidos.

Juan Carlos Domínguez: concretó dos tripletes con siete años de diferencia. El primero fue el 1º de diciembre de 1962, en la victoria 5-2 sobre Barracas Central. Y el segundo lo consiguió el 18 de octubre de 1969, en la goleada 5-2 a Fénix. “Rabito” totalizó 61 tantos en los 201 partidos que disputó en Villa Dálmine.

Jorge Benítez: el 13 de julio de 1963, el Violeta aplastó 9-1 como local a Colón de Santa Fe con una brillante actuación del peruano, autor de 5 goles esa tarde. En dos temporadas en Campana marcó 24 goles en 55 encuentros.

Reynaldo Silvio Aimonetti: el 13 de marzo de 1965 gritó por triplicado en el 5-2 sobre El Porvenir. Ese año marcó 21 goles en 36 cotejos.

Héctor Virginio Mentasti: el 25 de septiembre de 1965 anotó tres tantos en la victoria 5-1 sobre Central Córdoba de Rosario.

Luis Oscar Gómez: logró dos “hat tricks” en 1969, ambos ante Sportivo Palermo. Uno fue el 10 de mayo (victoria 7-0) y otro el 20 de septiembre (4-1).

Adolfo Cavallaro: el 23 de octubre de 1971, el santafesino anotó un triplete en el triunfo 4-0 sobre Fénix. Entre ese año y el siguiente convirtió 34 goles en 66 encuentros en el Violeta.

Oscar Fachetti: otro santafesino de enorme efectividad en Campana, que el 13 de noviembre de 1971 logró su “Hat Trick” en la victoria 5-2 ante J.J. Urquiza. Entre ese año y el siguiente convirtió 37 goles en 65 partido en Villa Dálmine.

César Dante Repetto: en 1972 logró dos “hat tricks”. El 1º de abril, en el 6-3 ante El Porvenir; y el 15 de abril, en el 4-0 sobre Central Córdoba (R). En su paso por el equipo de nuestra ciudad marcó 59 goles en 113 partidos.

Américo Antonio Griecco: el 9 de junio de 1973 anotó por triplicado en la goleada 6-1 sobre J.J. Urquiza.

Antonio Horacio Lobos: otro jugador que ostenta dos “hat tricks” en el Violeta. Y en campañas diferentes. El 22 de junio de 1974 anotó tres tantos en el 4-1 sobre Villa San Carlos. Y el 8 de noviembre de 1975 repitió en el 4-0 ante Liniers. Figura en el mítico “Holanda de la C”, dejó 40 goles en 81 partidos en nuestra ciudad.

Carlos Alfredo Morales: una sorpresa de la lista, porque se trata de un defensor (marcador central). Pero “la Yegua” se las arregló para gritar por triplicado el 13 de julio de 1974, en el 5-0 frente a Fénix. Fueron 3 de los 17 tantos que anotó en los 151 encuentros que disputó en Villa Dálmine.

Miguel Ángel Calello: el 27 de julio de 1974 convirtió tres goles en el triunfo 4-1 sobre J.J. Urquiza.

Horacio Fretes: el 9 de noviembre de 1974 anotó por triplicado en el 6-2 sobre Villa San Carlos. En aquella temporada marcó 15 goles en 32 cotejos.

Juan Alberto Martínez: el máximo goleador de la historia de Villa Dálmine (97 conquistas) tuvo dos “hat tricks” en la inolvidable campaña del “Holanda de la C”. “El Beto” le anotó 3 goles a Villa San Carlos (victoria 10-1) y luego le marcó 4 a Deportivo Riestra (triunfo 11-4).

Eduardo Oviedo: otra de las figuras del “Holanda de la C”, que también logró dos tripletes y en los mismos partidos que “el Beto” Martínez. El 11 de octubre en el 10-1 a Villa San Carlos; y el 22 de noviembre en el 11-4 a Deportivo Riestra.

Miguel Ernesto Benítez: aunque brilló también en el “Holanda de la C”, su “hat trick” recién llegó el 26 de febrero de 1978, cuando le marcó cuatro goles a Argentino de Quilmes en la victoria 6-2. En seis años en el Violeta totalizó 72 conquistas en 202 partidos.

Francisco Ramón Portillo: otra enorme figura de la historia de Villa Dálmine que también posee dos “hat tricks”. El primero fue el 7 de junio de 1980, en el triunfo 3-2 sobre Arsenal. Y el segundo fue el 23 de octubre de 1980, en la victoria 3-2 sobre San Telmo. En el Violeta anotó 64 goles en 248 partidos.

Sergio Saucedo: el 22 de mayo de 1983, “el Tigre” marcó por triplicado en el 5-0 sobre Lamadrid. En tres temporadas en el Violeta disputó 83 partidos y anotó 43 tantos.

Esteban Mazzeo: “el Tano” convirtió los tres goles del triunfo 3-1 sobre Deportivo Armenio del 2 de julio de 1983.

Carlos Omar Guerrero: el sampedrino es dueño del que, probablemente, sea el triplete más recordado de la historia Violeta. El 23 de octubre de 1985 anotó los tres tantos en la victoria 3-1 sobre Racing Club en Campana. Antes, también le había marcado por triplicado a Argentino de Rosario (3-1) el 6 de abril de ese mismo año.

Víctor Hugo Crema: el 18 de octubre de 1986, el cordobés logró su “hat trick” en la goleada 6-1 sobre Defensores de Belgrano. En esa campaña marcó 17 tantos en 40 partidos.

Juan Carlos Suárez: después de casi una década sin tripletes en Villa Dálmine, “Pajarito” fue autor de los tres tantos en el triunfo 3-0 sobre Deportivo Paraguayo del 19 de agosto de 1995.

Gastón Soriano: el segundo máximo goleador de la historia Violeta (74 tantos) ostenta dos “hat-tricks”. El primero fue el 28 de noviembre de 1998 en el triunfo 4-2 sobre Defensores de Cambaceres; y el segundo ocurrió el 24 de febrero de 2001, en la victoria 4-2 sobre L.N. Alem.

Orlando Sosa: en el empate 4-4 ante San Martín de Burzaco del 23 de noviembre de 2003, “el Pampa” (histórico goleador de Puerto Nuevo) tuvo su mejor actuación en Villa Dálmine al marcar por triplicado.

Jorge García: el 27 de marzo de 2005, el rosarino anotó tres tantos en la goleada 5-0 sobre Acassuso como visitante.

Mariano Gorosito: el 18 de noviembre de 2006, el campanense conquistó su “hat-trick” en la victoria 4-0 sobre Sacachispas como visitante. Esa campaña terminó con 16 goles en 38 encuentros. Y a lo largo de su estadía en Villa Dálmine totalizó 46 tantos en 194 partidos.

Cristian Jeandet: el último jugador Violeta en marcar por triplicado. Fue el 7 de septiembre de 2008, en la victoria 4-2 como local sobre Luján.

Nota: Pablo Scoccia – La Auténtica Defensa.
Fuente: «Violeta el Corazón» – Sergio Karnincic.
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